martes, 1 de julio de 2008

Tapices de Flores

La semana pasada empecé a ir a correr de nuevo.
Es algo que recomiendo. Creo que el organismo, al
hacer ejercicio físico, segrega sustancias que son
estimulantes; al menos yo me siento más alegre.

Es verdad que la sensación no es la misma si
llevas el pelo corto o largo, pero es agradable de
todas formas. También es cierto que es un
ejercicio de disciplina: en verano hace demasiado
calor para que apetezca estar sudando debajo del
sol y en invierno, bueno, hace un frío del carajo.

¿Pero a qué venía el título de la entrada?
Pues el otro día, por la calle Autonomía, en
mi correría, llegando al parque de la España
Industrial (vaya nombrecitos :-P) ¡Encontré
un espectáculo maravilloso! Los árboles que
crecen a la orilla del lago y junto al muro que
circunscribe el parque, habían dejado caer
sus flores amarillas y naranjas, un contraste
esplendoroso con el manto gris del asfalto, un
dibujo digno de apreciar. Así que ya sabéis,
cruzáis Autonomía y llegando a la España
Industrial, cuando el calor empieza a apretar,
y las flores de los árboles caen, podréis
contemplar una vista fantástica. Al menos
mientras queden árboles. Por el calor no
creo que debamos preocuparnos mucho ^.^

Por cierto que se me acumulan las entradas,
a ver si no me olvido de ninguna y las voy
escribiendo.

Ta Lueg!

1 comentario:

Marta dijo...

Delante de la casa de mi madre hay de esos árboles. Precisamente ayer comentabamos lo de las flores naranjas que cubrían toda la cera. Son preciosos.

Ella dice que son acacias, pero yo discrepo y el google no me ayuda.

Besos
Marta